Las escenas que abren la película son impresionantes… Unos paisajes helados austríacos al comienzo, y luego los bosques y las montañas. Destaca todo el silencio del inicio (cosa que
Las tomas fueron hechas desde un helicóptero: el camarógrafo iba prácticamente colgado afuera! De repente el helicóptero se acerca a Julie de costado, como un cangrejo, y ella camina hacia él hasta que finalmente da su famoso giro antes de comenzar a cantar The Sound of Music.
Se la ve tan natural ahí… que uno no se da cuenta de lo difícil que ha sido la filmación: La corriente que lanzaba el motor del helicóptero era tan fuerte que cada vez que rodeaba a Julie para volver al otro extremo del campo, la aplastaba contra el piso…. se imaginarán a ella luchando por quedarse de pie y con una sonrisa angelical todo el tiempo. En verdad Julie estaba recontraasada porque terminaba masticando y escupiendo polvo, pasto y tierra. En un momento dado le hizo señas al piloto para que diera una vuelta más grande y éste no le entendió nada, porque le respondió con el pulgar arriba, como diciéndole: “Muy bien! Sigue así!” . La verdad es que su rostro perfecto a pesar de las adversidades demuestra su calidad de actriz.
También el clima les ayudó, pues en lugar de tener un cielo tan perfecto y azulito, había cualquier cantidad de nubes, lo que añadió más realismo a la escena.
Por ahí vi en otro documental acerca de Salzburg que nuestra María (o sea Julie) debía tener oído y piernas biónicas para poder escuchar las campanas de Nonnberg y de ahí lanzarse a correr los muchos kilómetros que en realidad existen entre esta montaña y el convento. Pero bueno! Película es película, no? A mí me encanta la escena y punto. Y a ustedes?