The Sound of Music es una película llena de enseñanzas…. parecería que a nuestras nuevas generaciones no se les puede enseñar nada (o no gustan de aprender nada), pues si uno ve la cartelera sólo descubre cochinadas…. Ciertamente para algunos The Sound of Music podrá resultar “dulzona”, pero ahí está la gracia pues! Enseña “con dulzura”, y las lecciones entran con facilidad.
Una lección la trae la canción Climb every Mountain. (El texto completo lo encuentran en la sección “letras” de este sitio). Este tema es interpretado por la madre superiora en el convento, cuando dialoga con una María confundida entre el amor a Dios y el amor al Capitán Trapp.
Y es que María ha buscado refugio en el convento, pues toda su vida ha tenido un terremoto al “enterarse” de los sentimientos del Capitán hacia ella (gracias al chisme de la baronesa), pero también al descubrir sus propios sentimientos hacia él. Entonces decide optar sólo por Dios, y le pide a la madre le conceda hacer sus votos lo antes posible.
Pero la madre es astuta…. y le dice las cosas como son: el Convento no es un lugar para esconderse de los problemas. Por el contrario: uno debe afrontarlos y no ocultarse de ellos. Esto vale para cualquiera, no sólo para una novicia! No podemos ser como el avestruz que al presentir el peligro esconde la cabeza. Es preciso tener entereza, valor, confianza para seguir adelante, para luchar contra las adversidades o cambios de planes.
También le dice que hay que probar todos los caminos posibles hasta encontrar aquél que le permita realizar sus sueños… aquí hablamos de vocación, de una elección de vida, de un camino a escoger; de mirar por todos los ángulos todas las posibilidades, hasta hallar la que realmente nos haga felices.
“…Follow every rainbow, till you find your dream.
A dream that will need all the love you can give
every day of your life for as long as you live”.
Sí. El sueño, la elección de vida implica amar, porque si uno no ama no puede vivir. Además no dice “amor” como algo etéreo, sino “all the love you can give” = TODO el amor que puedas dar cada día del resto de tu vida.
Si bien para las generaciones setenteras y posteriores la canción puede parecer “aburrida” por la voz de quien la canta (una perfecta voz lírica, nada “feeling”), el mensaje es muy inteligente y va al corazón de quienes quieren escucharla. En sí la canción es linda, prueben a escucharla en su versión coral al final de la película, cuando los Trapp suben las montañas para escapar supuestamente a Suiza (digo supuestamente…. porque si tomaban la ruta de las montañas desde Salzburg, llegaban a ALEMANIA, precisamente a uno de los refugios del mismísimo Hitler).
Para los amantes de la música, aquí les pongo un par de versiones de esta maravillosa canción: Lírica, balada, algo rockera y coral… Elijan ustedes la de su preferencia! Yo me quedo con la coral.
Peggy Wood como la Madre Abadesa…. doblada con la voz de Margery McKay
Nikki Kerkhof, concursando en Dutch Idols, versión holandesa de American Idols
Christina Aguilera con una muy buena orquesta
Impresionante el Coro “The Mormon Tabernacle”… un arreglo musical precioso y una orquesta de primera!